lunes, 30 de mayo de 2011

La Grieta


Rara sensación.Insólita.Cruzar la Plaza de Los dos Congresos.Su mirada seguía el cauteloso deambular de las palomas después de la lluvia.
Lo imaginó mirándola. Mientras , ella , caminaba despacio.
Algo había sucedido.No podía precisar qué.Asoció inmediatamente la situación ocurrida dentro de la casa.Tal vez había encontrado una pequeña grieta.Recordó la sorpresa del novio de Beatriz Bitervo ante la cosmovisión del Aleph.
Pero ¿Dónde se había abierto la grieta? ¿Dentro de la casa ? ¿Dentro sí misma?
Sin tener clara conciencia supo que había comenzado a transitar un sendero que la hacía diferente de la que había ingresado en la casa a las 10 am con medialunas en la mochila. La que había subido la vieja escalera de mármol con paso entusiasta, llena de preguntas, sin presagiar ese submundo onírico y a la vez terrenal, crudo y perverso.Se mezclaron coordenadas espacio-tiempo.
El hablaba,, cuestionaba, seducía, reía, miraba.
Sentados frente a frente.Un escritorio macizo y oscuro la resguardaba.No supo en que momento fue ni por qué.
Como en un cuento de ciencia ficción él se transformó en quién formulaba las preguntas.Escrutó sus gestos , su mirada.
Ella lo dejó hacer.
Cómo un alquimista combinó palabras que dieron un exacto y primer resultado.
Ella se descubrió los ojos llenos de lágrimas.
El siguió atacando como otrora lo hiciera en un ring de boxeo.Ahora pegaba con palabras y sonrisas.
Al llegar a Callao y Corientes buscó un bar.Entró y se sentó.Pidió un cortado.Necesitaba una tregua consigo misma.Encendió un cigarrillo más.Sacó su notebook.Comenzó a escribir palabras sueltas.Apenas si podía.Descubrió un deseo impúdico, urgente que se escurría por su cuerpo. Necesitaba que se hicieran las dieciséis.Su cuerpo marcaba, concupiscente, las dieciséis aunque fuesen las trece treinta.
Otro cigarrillo.La grieta ardía. Como un nigromante,él, abrió su alma.Como un hombre, su escote.
El la había desafiado.Ella se preguntaba si no hubiese sido mejor sólo dejar fluir el deseo que provocaban las manos de él mientras investigaban su cuerpo y un manojo de ternura , al pie de la vieja escalera de mármol?
Era tarde. Ya no era la misma.Llevaba dentro de si una grieta que él había descubierto.Era el Mago, un arcano del Tarot Egipcio? No. Era un hombre.Sólo un hombre perverso.





PatriciaCe



Orkin


martes, 24 de mayo de 2011

Sábato


" Y aunque nosotros (nuestra consciencia , nuestros sentimientos , nuestra dura experiencia) hayamos ido cambiando con los años ;y también nuestra piel y nuestras arrugas van convirtiéndose en prueba y testimonio de ese tránsito , hay algo en el ser humano , allá muy dentro, allá en regiones muy obscuras , aferrado con uñas y dientes a la infancia y al pasado , a la raza y a la tierra ,a la tradición y los sueños ,que parece resistir a ese trágico proceso resguardando la eternidad del alma en la pequeñez de un ruego " Ernesto Sábato- La Resistencia
Conocí a Sábato de manera impensada, como suceden los grandes acontecimientos en la vida. Finalizaban los dorados noventa y mi  ritual  al salir de mi sesión de psicoanálisis en la calle Viamonte y  Callao , era un café  en  Clásica y Moderna. Esa tarde de noviembre, luminosa, brillante, premonición de un verano próximo , entré como siempre a la librería café. Cada tanto era posible ver o escuchar algún artista conocido y en el mejor de los casos, escuchar el piano maravillosamente acariciado por aquella anónima pianista que me deleitó, por citar algo, con  “Según pasan los años” cuando despedía mis 37.Ese día mi mirada se chocó con la imagen de un grande del arte , Eduardo  Bergara Leumann, a dos mesas de la que ocupé. Observé que había un sector del café reservado. Cumplía años Julia Constela , viuda de Pablo Giussani y  había festejo. Mientras tomaba mi café iban llegando  el ex Presidente Raúl Alfonsín con su custodia y representantes de la cultura. En un momento descubro a Ernesto Sábato, sentado en la mesa principal, junto a Alfonsín, Julia Constela y otros. Sentí el impulso de saludar a quien admiraba (y sigo admirando) no solamente por sus libros sino por su gran condición de humanista que quedó de manifiesto entre otras acciones, en el rol que cumplió junto a otros no menos importantes en la CONADEP. Me acerqué, con permiso y con el pretexto de saludar a Raúl Alfonsín, a quien veía asiduamente en el municipio de Vicente López, donde desempeñaba uno de mis trabajos durante aquellas épocas. Mientras saludaba al ex presidente ,lo vi. Sábato estaba comiendo un sándwich de miga, absorto en su tarea. Me conmovió. Me emocionó su austeridad, sencillez, bajo perfil. Me quedé parada ante ese ser que tanto admiraba y no pude hacer otra cosa que volver a mi mesa dejando de lado mi condición de cholula intelectual. Jamás me olvidaré de su rostro, de su humildad, de ese día. Lo tengo archivado junto a momentos importantes de mi vida , como por ejemplo, cuando conocí , en Lanzarote a José Saramago en el año 1999.
Sábato  según mi mirada  era un hombre despojado de soberbia, austero  y sincero al hacer afirmaciones  tales como «Yo escribo porque si no me hubiera muerto, para buscar el sentimiento de la existencia». Pese a los reconocimientos internacionales y a transformarse en uno de los iconos populares de la literatura de nuestro país , Ernesto Sabato descreía de sus dotes: «Nunca me he considerado un escritor profesional, de los que publican una novela al año. Por el contrario, a menudo, en la tarde quemaba lo que había escrito a la mañana».
En el «Nunca más» o «Informe Sábato» y prologado por él mismo, fue base del juicio a las Juntas Militares en 1985, el Nüremberg argentino. Sábato era como un barómetro que medía el estado de su propio país. A Sábato le dolía la Argentina; le dolían la dictadura, las desapariciones y la injusticia.
Acuerdo con algunos de sus más cercanos amigos en que Sábato podría haber sido un físico célebre  ya que su carrera le abrió  premonitorias exitosas puertas en Paris,  nada menos que en el laboratorio de Marie Curie. En cambio, se desarraigó de las certezas y exactitudes de la física para incursionar en los terrenos del alma, del espíritu. Como afirma el ex Canciller Dante Caputto: “Entrar en esos territorios no es sólo ingresar en el territorio de lo incierto, es también volverse uno mismo incierto, incomprensible, angustiosamente desconocido. El acto de  arriesgarse a no saber y, quizá, no saber nunca, requiere de inmensa audacia. En particular cuando lo realiza alguien de inteligencia mayor. El riesgo consciente de poner en juego lo que un hombre culto más aprecia, la certidumbre del conocimiento. Por dudar, se hizo más fuerte y más humilde.Y siguió arriesgando en su vida. No fue miembro de corporaciones intelectuales, no participó, al decir de Machado, del del coro de grillos que cantan a la luna”.
Quienes escriben, en general, rinden culto a la palabra, a la forma , pero hay quienes, además, escriben desde sus entrañas. Es imposible distinguir la palabra de la vida  y se fusionan con el hombre y el mundo. A ellos perteneció Ernesto Sábato.
Patricia Ce

Deportes Gataflóricos “Enamoràndose”



Primer Round 
Lo conocès.Depositàs en el, ese preciso energúmeno, todo lo que podès y
más: purpurina, lentejuelas, brillantinas, luces de colores, pajaritos y flores. El, ni siquiera enterado. El muy energúmeno!!! Vos, cual Julieta abandonada por Shakespeare, cantàs, cuanto más lejos más te quiero” Como en el tango. Ay...Pero ahora, qué hacer con esa herida el corazón? Cuánto amor derramàs!
El es el hombre más interesante de la comarca. Inteligente, feo pero con
muchísima personalidad. Mirada profunda y melanco. Bohemio, con un dejo de rebeldía de manifiesto en los labios. Además como si esto fuera poco ¡está solo! Tiene edad de merecer. Y a vos a te tiemblan los elásticos al mismo tiempo que se te caen las medias, con un fondito musical de marcha nupcial, campanario en bronce y suvenires incluidos .Qué la realidad no destruya lo que recién creaste. Y seguís soñando, que aún es gratis! 
Segundo round
En aproximaciones, breves, a la realidad, es decir entre fantasía y fantasía,  descubrís que el tiempo pasa y el energúmeno elegido no aparece, ni llama por teléfono ni recurre a correos privados ni mensajes de texto, ni nada...Para todo esto vos ,si lo ves, ya no lo reconocès cual Penélope de Serrat en la canción.
Tercer round
Pasa el tiempo. Vos aún no has descubierto que los tiempos del energúmeno nada tienen que ver con los tuyos. De repente...el energúmeno reaparece de la nada misma. Quiere saber como estás!
¿Con quién quiere Usted hablar? preguntàs distraída y agregàs : - Ah...no te reconocí la voz. Vos estabas buscando en tu mente cualquier otro energúmeno dispuesto a interpretar tu libreto.
Es entonces cuando, la realidad le quita la purpurina, las estrellitas, las lucecitas de colores y la isla de la fantasía y no te queda siquiera ni un mísero arbolito de navidad, mísero... Y ahora? Pensàs   en torbellino... Ahora lo ves tal como el energúmeno siempre fue, es y será! Entonces lo que antes fue melanco es ahora depresivo; lo que antes fue bohemio ahora tira a dejadez; lo que antes tierno, ahora tirando a impotencia precoz; lo que antes  era un dejo de rebeldía , ahora un humor de puta madre con cara de culo incluida; lo que que antes inteligente, pensante, cuestionador, ahora un buscapleitos tirando a psicopatón. Lo que antes, feo con personalidad, ahora... ¡ Qué le vi? Antes solo y ahora? Ahora! Ahora entendès por qué está solo!
Pero...estás sola, en la tv no hay nada interesante , es otoño, no fuiste a Filomena y no tenès ganas de leer...Entonces le decís que sì!
Cuarto Round
Y en este rincón estrujàs tus lágrimas y desestrujàs tu corazón mientras repetís mentalmente: Ay amor de mi vida donde te puedo olvidar, canjear, donar, rifar, abandonar, expeler, regalar!
Know Out 

Patricia Ce

  patriciace.211@yahoo.es                                                                                                                                                                                           Todos los derechos reservados

Silencio

Había hecho silencio durante mucho tiempo.Silencio en diferentes envases ,dosis y escenas.Impuesto.Arquetípico.Porque era salud.Comé y callate.Porque era pecado.Porque su papá le dijo que debían callar por los militares, para salvar sus vidas.Y fue juntando palabras en la boca y se las iba tragando una por una y todas juntas.Apendió el arte de hablar sin decir nada y parecer simpática.Pero siguió tragando.
El tiempo transcurrió y , a pesar de que la coyuntura fue cambiando, el atragantamiento de frases, palabras sobre todo esas que sirven para decir lo que se siente , siguieron yendo para adentro.Eran miles de millones de abecedarios posibles de categorizarse de cuanta manera se le ocurriese y suficiente para mantenerla entretenida.
Eso sí, el día que una palabra pisaba su laringe buscando el aire puro, ella perdía el control seguramente a causa de deber decir algo no tan agradable a los demás. Comenzaban a salir las palabras de una en una y en una retahila infinita y todas juntas mientras ella se ahogaba, su corazón tamborileaba hasta dejarla sin sentido mientras las palabras fuera de sí seguián golpeando a quien estaba dialogando con ella.Una verdadera masacre verbal.Ya no se se diferenciaban sintagmas, morfemas,fonemas...Ni siquiera vocales y consonantes.Una locura, el silencio destrozado.
Patricia Ce

Brizna de aire

El día comenzó sin sabor. Transcurrió amargo, oscuro, en un pozo.   Pero ,  mágicamente ,  bastó una brizna de aire para volver a la sup...