domingo, 11 de octubre de 2015

Déjà vu


Después de atrapar pequeñas partículas,
inexactos segundos
de comunión
Cosquilleos de mariposas adolescentes
Tamborilea la lluvia sobre sobre mis rostro
Mis pasos, sin embargo ,no se apuran
Estoy cerca de lo que se llama felicidad?
Gotas heladas empapan, acarician mi rostro…
Ya no estoy aquí
Y sin embargo
Estoy aquí contigo
Busco tabaco.
La noche fue apagando sus luces.
Y sin embargo una puerta,
una luz, dos hombres beben wisky.
Uno de ellos me vende tabaco.
Dos sorbos de wisky .
Hago como que los escucho.
No saben que sólo tengo oídos para escucharlo dentro de mi…
Estoy empapada de Ud. Inundada de su ser.
Me conmueve…
Me acaricia…
Abandono ese lugar,
esos hombres,
que hablan sin escucharse…
Perdónalos Padre.
No saben lo que hacen…
Y Ud. sigue arañando mis entrañas dulcemente
Pero anida mi mente
También mi alma
Me dejo llevar por mis pasos bajo borbotones de lluvia
Mis pasos van hacia pero quieren ir a Ud…
Des- atinado?
Puede ser
Ser
Ya soy
Me desato mis ataduras
Libero mi deseo
( Una inconsciente en colectivo?)
Las fauces de la noche me atrapan
Son sus fauces
Me entrego
A la lluvia
A mis pasos
A las fauces
Cobijo el nido
Camino
Marco un nùmero telefònico
Su voz
Quiero oir su voz
Quiero paladear su voz
Quiero seguir de construyendo verbos junto a Ud.
Sé que ya no volveré al mismo lugar
Pequeño cachorro
Sabia me dijo
Sabía?
Savia
Quiero ser savia
Su savia
Quiere ser mi savia?
Y su voz
Me veo a través de su mirada
Las calles de las fauces de la noche me atraviesan
Solos la noche, la lluvia, y UD. en mi…
Sintonía
Sincronía
Su mano en mi mano
Y me atrevo a atravesar a los fantasmas….
Acaso no es todo desarraigo
Eterna danza de Eros y Tanatos?
Siempre a punto de vivir y de morir
Mis monstruos se bambolean sin destino
Soy Lilith , sólo de vez en cuando
Rompí el círculo de las certidumbres…
Se dio cuenta?
La creación es un nuevo misterio
Quiere crear?


sábado, 10 de octubre de 2015

Tiempo presente. Divagues reflexivos y zapatos Paruolo.

A veces, puedo ver y darle más valor a lo que tengo que a aquello que aún le falta y seguramente sea mucho más. Puede digamos tomar el timón de nuestro gataflorismo y entrar en comunión o armonía con lo que piensa, siente y hace y lo que hay.
Siento como dice Serrat que de vez en cuando la vida te besa en la boca y a pesar de ello me preparo para la inexorable ley de que nada es eterno tratando de no hundirme en el bajón.
Siento que puedo dejar de pedirle pera al olmo nada más que por pedírselas y aceptar al energúmeno teniendo en cuenta nuevamente al postulado de Serrat “uno siempre es lo que es y anda siempre con lo puesto”. Que si lo veo al energúmeno tal cual es y no como quiero que sea probablemente podrá pasarla bien o tomar decisiones de acuerdo al análisis y posterior evaluación de la situación: Léase te acepto como sos o chau o las mil y una alternativas que surjan de la creatividad y su capacidad para aceptar que si se deja de sufrir por lo imposible, va a incrementar energía y tiempo para darle curso a cosas que sí sean posibles y hagan bien.

Probablemente todo esto nos cueste “un ovario” o más de uno, probablemente gataflora deje de ser lo y el energúmeno deje de ser un energúmeno para convertirse en una mujer y en un hombre que intentan serlo. 
Tal vez en ese momento,  comience a vivir otra historia.A escribir otro libro.

Memorias de Una Gataflora - I ( en reescritura )

"Soy una cronista en el exilio que le toca vivir a una mujer en el intento de serlo.
Gataflora representa la contradicción (y lo dijeron los filósofos...), espíritu en materia que marca su ser en el mundo... Espíritu que no termina nunca de crecer... Materia que envejece día a día hasta un punto final".




Soy una Gataflora desde 1958. Es decir desde que vine al mundo. Razón harto suficiente para escribir sobre el tema.
De niña soñé con ser neurótica. Ah... y famosa. Como siempre consigo lo que quiero, lo logré. Sin proponérmelo, además. Pero,  logré algo más: Ser Gataflora. Pero esto lo describíré  después. Pasó mucho tiempo para que me convirtiera en la niña prodigio que soy, pero que nunca antes pude ser.
Ya soy grande, me pinto los labios y uso tacos altos como mamá. Como toda mujer tuve que atravesar situaciones que pusieron al límite de posibilidades a mi psiquis. Cuento con Edipo propio. Y estoy tan acostumbrada!
Me mandaron al jardín de infantes para socializarme. Todos estaban en mi contra. Desde la maestra hasta mis compañeritos. Hacía rato que había conocido  el placer del llanto y lo practicaba constantemente.  Me enviaban a llorar a la dirección. Allí interrumpía las visitas que le hacía el novio a la señorita directora. Los llenaba de mocos ya que seguía llorando. Nunca podía llegar al rincón de la casita.  La fobia ya se había instalado en mi vida y aunque yo lo desconocía mi gataflorimos (1) era irreversible. Siempre estaba esperando el momento de volver a casa para estar con mamá y papá. Especialmente con papá.
Cuenta mi mamá que una tarde paseando por las calles de mi pueblo entramos a conocer la escuela de las hermanitas. Mi socialización debía continuar y habían puesto tal empeño en ello que no escatimarían ningún esfuerzo. Cuando vi la gruta que albergaba una estatua gigante en medio del patio católico, apostólico y romano, la tomé fuertemente de la mano y emocionada dije: - Quiero acá -. 
Probablemente así se cristalizó mi primera equivocación y el problema de ver la realidad distorsionada. 
Así continuó mi socialización. Yo? Bien! Gracias! Esta vez con un ingrediente nuevo: La culpa. Aprendí lo que era pecado; a cepillarse las uñas y los dientes religiosamente y fundamentalmente a olvidarse de los varones ya que era una escuela de niñas. Los diez mandamientos, cada cosa en su lugar y un lugar para cada cosa.
Mamá compró mi primer corpiño para mi busto que se desarrolló diez años más tarde. Mi precocidad fue asombrosa.
Quince años. Torta. Vitaminas que hacen eclosión cual prado en primavera y mi cuerpo estalla cubierto de células adiposas. Foto donde parezco la torta. De novia a los diecisiete. Descubrí el sexo. Creí que el mundo se acabaría y que los hombres corrían peligro de desaparecer del universo cósmico. Así que por las dudas... Después me acostumbré. Al noviazgo. Aunque me habían enseñado que todo lo referido a sexo era el más sucio pecado, nada sabía sobre sexo. Igualmente me acostumbré. Nunca elegí. Siempre tomé lo que venía. Creía que eso se llamaba destino. Pasé por el registro civil donde firmé un libro grande mientras me sacaban fotos. Cuando pagué mis pecados y purgué mis culpas, pasé por el juzgado de paz. Con mi nuevo y lustroso título de divorciada, comencé a mirar el mundo y la vida. Cuánto GATAFLORISMO en mí. Cuánto Gataflorismo en los demás.
(1) Gataflorismo: Enfermedad social de moda nacida junto a Eva, Adán, la manzana y la serpiente allá por los orígenes del mundo en un lugar del paraíso terrenal del cual no me puedo acordar. Todo estaba bien entre ellos dos hasta que aparecieron los shoppings, los carapintadas, la revolución productiva, Caín, un señor que dijo la casa está en orden, las Malvinas Argentinas, el menemato, la década encadenada  y el elogio de los jugadores de fútbol, la Biblia junto al calefón y la tarjeta Sube. La gripe A, el VIH y la menstruación dolorosa con el consabido parto maldito para Eva por haber sido tan ingenua y haber creído tantas estupideces y haberse tentado con lo que no debía.
Ovárica Eva, por tu culpa aparecieron nuestros castigos divinos, entre ellos la ropa y por ende la moda... Ah pero que sería de nos sin ti... Sobre Adán que hable un hombre...
Patricia Ce




viernes, 9 de octubre de 2015

"Mala noche y parir hembra"

La escritora rosarina , Angélica Gorodischer , publica ,en 1983, un libro de cuentos al que titula” Mala noche y parir hembra".Transcurría la cuestionada mitad de los noventa.Era una noche de tantas en mi amada calle Corrientes y en una librería vi ese título , el nombre de la autora  fue suficiente para que inmediatamente lo comprase y obviamente , lo leyese ya sea la Giralda, en Gandhi (el Foro Gandhi , recuerdan?) o en un poco mullido asiento del 60 siempre y cuando hubiese sido la feliz acreedora de un asiento. Obvio que jamás hora pico.
Abrir un libro tiene un sesgo de magia. Comprarlo es ya una caricia para el alma. Dentro de un libro hay mundos increíbles que nos atrapan y nos trasladan a vivir las experiencias más delirantes, o tristes o lo que sea. Un libro es como un arcón, o como un alhajero heredado de una tía rica...
Vuelvo porque me pierdo navegando con los protagonistas de El amor en los tiempos del Cólera, Fermina Daza y Florentino Ariza...A medida que paso suavemente de una página a otra, después de oler el libro, sus hojas...voy a lo que deseo saber y es a qué se refiere ese título.
 Dice la escritora que el título que es una frase del general Francisco Javier Castaños, vencedor en la batalla de Bailén, cuando su reina, en vez de dar un heredero a la corona, tuvo la mala idea de dar a luz a una princesa. El generalote, que había estado toda la noche con los pares del reino esperando el nacimiento, dijo esa insolencia: “¡Mala noche, y parir hembra!”. La Gorodischer recordó entonces esos tiempos en los que en Europa no se anotaba a las niñas en los registros de personas o en que en Oriente se ahogaba a las recién nacidas y se dejaba vivir a los varones, o la maldición “ojalá que todos tus descendientes sean hembras”, o las doctas discusiones acerca de “si las mujeres tienen alma o no”.
 En su libro, Mala noche y parir hembra, Angélica Gorodischer, parte de actitudes y estereotipos de la mujer que conforman la creencia común, para mostrar, parodiándolo, cómo este bagaje, ya folklórico, no es, y probablemente nunca haya sido, natural. No lo hace con enojo ni desprecio hacia el hombre, simplemente muestra que hay otra cara de la historia que se debe considerar y que muchas veces lo que se ve o lo que se quiere ver, no refleja el derecho natural, sino que parte de una tradición que se ha desarrollado a través de los años. Gorodischer se apropia de ciertas actitudes y las expone al revés, mostrando que hay otra manera de pensar.
A través de este texto, la escritora ha contribuido mucho a conmover presupuestos folklóricos, sugiriendo posibilidades para que las mujeres transmutemos las costumbres que nos limitan y encierran, para desarrollarnos en otras direcciones, en las que las mujeres tengamos voz propia y podamos vivir sin pedir permiso.
PD: Y por casa, cómo andamos?
PatriciaCe

Nocturno Poema (Fondo Musical Adiós Nonino)

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Volver Sin Tango

Volver Sin Tango Poema

Dònde estás ausencia? (Años de Soledad Piazzolla & Mulligan)

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Despedida y recuerdo (spleen)

 Finalizaban los dorados años noventa. Yo salía de mi sesión de psicoanálisis en Viamonte y Callao con esa mezcla de liviandad y desorden in...